Divide el precio entre la cantidad, con las dos en la misma unidad, y compara el resultado. Un paquete de 750 g a 2,85 € sale a 3,80 € el kilo, y otro de 1 kg a 3,60 € sale a 3,60 €. Aunque el segundo cueste más en la caja, es el más barato por kilo.
Para hacer la división de forma automática, la calculadora de regla de tres resuelve la proporción con cualquier cantidad de referencia. Esta guía enseña el orden de los pasos y los casos donde la comparación se complica.
| Se vende por | Divide el precio entre | Ejemplo |
|---|---|---|
| Peso | Los kilos del envase | 2,85 € ÷ 0,75 kg = 3,80 €/kg |
| Volumen | Los litros del envase | 1,80 € ÷ 2 L = 0,90 €/L |
| Piezas | El número de piezas | 4,50 € ÷ 6 = 0,75 € por pieza |
| Oferta 3x2 | Las piezas que llevas | 2 × 1,20 € ÷ 3 = 0,80 € por pieza |
En las cuatro filas el divisor es lo que compras, medido en la unidad del resultado.
Se divide porque el precio crece de forma proporcional a la cantidad: el doble de producto cuesta el doble. Por eso el cociente entre precio y cantidad es una constante, el precio de una unidad, y comparar ofertas equivale a comparar constantes. La guía de razón, proporción y fracción explica por qué esa razón conserva sus unidades, a diferencia de una fracción de un todo. Si quieres ver el mismo razonamiento con más magnitudes, la página de proporciones reúne los casos.
Pasar gramos a kilos y mililitros a litros
Elige la unidad que aparece en la etiqueta de precio, normalmente el kilo o el litro, y convierte la cantidad del envase antes de dividir. Un gramo es 1/1000 de kilo y un mililitro es 1/1000 de litro, así que 250 g son 1/4 kg, 500 g son 1/2 kg, 330 mL son 33/100 L y 1,5 L son 3/2 L. Si las dos ofertas usan gramos o las dos usan mililitros, puedes dividir en esa unidad y comparar igual, porque el orden no cambia.
Para volumen funciona igual. Un envase de 2 L a 1,80 € sale a 1,80 ÷ 2 = 0,90 €/L, y uno de 500 mL a 0,50 € sale a 0,50 ÷ 0,5 = 1,00 €/L. Gana el de 2 litros. Si escribes 500 en lugar de 0,5 L, el resultado queda 1000 veces más pequeño.
Ejemplo resuelto: 750 g a 2,85 € frente a 1 kg a 3,60 €
Dos envases del mismo producto: uno de 750 g cuesta 2,85 € y otro de 1 kg cuesta 3,60 €. ¿Cuál es más barato por kilo?
- Pasa los gramos a kilos. 750 g = 750/1000 kg = 3/4 kg = 0,75 kg.
- Divide el primer precio. 2,85 ÷ 0,75 = 285/75 = 19/5 = 3,80 €/kg.
- Divide el segundo. 3,60 ÷ 1 = 18/5 = 3,60 €/kg.
- Compara. 19/5 es mayor que 18/5, así que el de 750 g es más caro por kilo.
Resultado: gana el envase de 1 kg, con 0,20 € menos por kilo.
Comprobación: 3,80 × 0,75 = 2,85 y 3,60 × 1 = 3,60, los precios de las etiquetas.
Comparar packs: 6 por 4,50 € frente a 10 por 7,00 €
Con productos que se cuentan, como pilas, latas o yogures, el divisor es el número de piezas. El pack de 6 cuesta 4,50 ÷ 6 = 3/4 = 0,75 € por pieza y el de 10 cuesta 7,00 ÷ 10 = 7/10 = 0,70 €. El de 10 sale más barato por pieza, con una diferencia de 3/4 − 7/10 = 1/20 = 0,05 €.
Si las piezas no son iguales, cuenta la cantidad total que importa. Un pack con más unidades de menor tamaño puede salir peor que uno con menos unidades grandes, y el divisor correcto es entonces el peso, el volumen o las hojas totales. Para comparar tres o más ofertas, calcula el precio unitario de cada una y ordénalos de menor a mayor con la herramienta de ordenar fracciones.
Ofertas 3x2 y segunda unidad a mitad de precio
Una promoción es una forma de cambiar el divisor o el numerador, y se resuelve con el mismo cociente. En un 3x2 pagas 2 unidades y te llevas 3, así que cada una cuesta 2/3 del precio. Con un producto de 1,20 €, sale a 2 × 1,20 ÷ 3 = 0,80 € por unidad. Con la segunda unidad a mitad de precio pagas 1,20 + 0,60 = 1,80 € por dos, es decir, 0,90 € por unidad.
El 3x2 mejora el precio unitario solo si te llevas las tres unidades y las vas a usar. En la guía de descuentos sucesivos tienes el cálculo de porcentajes encadenados, y en porcentajes puedes convertir cada ahorro a un tanto por ciento.
Cuándo el precio unitario más bajo no es la mejor compra
El precio por unidad compara precios, no necesidades. Un envase grande puede salir más barato por kilo y ser peor compra si parte del producto se estropea antes de gastarlo, porque lo que se tira también se paga. Pesan también el espacio para guardarlo, el dinero que desembolsas de golpe y que dos productos con el mismo nombre no siempre tienen la misma calidad.
La comparación supone además que el precio es proporcional a la cantidad. Un coste fijo, como el envío, o los tramos de precio por volumen rompen esa proporción, y entonces el precio por unidad deja de ser una constante.
Fuentes
- Real Decreto 3423/2000, de 15 de diciembre, por el que se regula la indicación de los precios de los productos ofrecidos a los consumidores y usuarios, Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado, artículo 2 (consultado el 16 de octubre de 2026).